viernes, 27 de mayo de 2011

COMO LIBERARSE DE LAS EMOCIONES NEGATIVAS

COMO LIBERARSE DE LAS EMOCIONES NEGATIVAS
Sobre la no-identificación con las emociones negativas.



    Una práctica interesante y liberadora es la no-identificación con las emociones negativas.
Pues bien, ¿Qué son y cómo se generan las emociones negativas?
La respuesta es de comprensión simple:
Son emociones negativas todo aquel sentir interior que lo arrastra a uno hacia el lodo, hacia el lado oscuro y desagradable de uno mismo.
Cuando usted capta que algo en su mente se está complicando, enredando, y llevándolo a sentirse mal consigo mismo, en ese momento está frente a una emoción negativa.
    Muchas de estas emociones se originan siguiendo una pauta que con el tiempo, si usted la observa, resulta repetida y por lo tanto reconocible. Obsérvese.
    Usted tiene una experiencia cualquiera, que capta a través de sus sentidos y recibe en forma de impresiones, y resulta que cuando estas impresiones llegan a su mente éstas se asocian con ideas antiguas. Entonces estas ideas, estos  pensamientos, estos recuerdos preexistentes literalmente trastocan y transforman estas nuevas impresiones, arrastrándolo a usted hacia un espacio interno negativo, pesado, indeseable.
Así­ sucede. Así es como se originan muchas de las emociones negativas. Son fruto de un encadenamiento de asociaciones mentales involuntarias y muy perjudiciales.
    Y como usted no le pone atajo a este proceso mental, porque ni siquiera se da cuenta de que esto sucede, en su mente comienza a desplegarse un rollo de pensamientos y emociones cargadas de una energía negativa, con las cuales usted se identifica y por las que es arrastrado.
    Nótese que para ser felices no nos falta nada que ya no tengamos, nada nos falta que pueda producirnos y justificar la ansiedad y angustia que a veces sentimos. Porque para ser felices no se trata de obtener algo que nos falte, sino que de desembarazarse lo más rápido posible de algo que nos sobra: las emociones negativas. Ellas son las que nos impiden obtener la ansiada felicidad.
    Ahora bien, liberarse de esta clase de emociones, no-identificarse con ellas, es un hecho extraordinario y perfectamente posible.
El método consiste en decirle que no a las emociones negativas. Consiste en reconocerlas en el momento preciso que van a formarse, cuando las nuevas impresiones empiezan a mezclarse con esas ideas, pensamientos o recuerdos preexistentes de que hablamos. Cuando usted se da cuenta que si permite que se desenrolle en su mente ese rollo negativo, producto del proceso de asociaciones que ocurre en esa misma mente, el asunto no tiene otro destino que una mala onda; en ese momento usted tiene que negarlas, no darles cabida, no permitirles que respiren.
    Tenga en cuenta que una emoción negativa es siempre algo agregado a la experiencia. Algo que uno le agrega a lo que verdaderamente sucede. Algo que ocurre en nuestras mentes y no en la realidad.
Por ejemplo: cuando usted se pega un martillazo en un dedo y, además del dolor, empieza a pensar en la mala suerte que tiene; en lo poco diestro que ha sido; en que ese dedo hinchado no le va a permitir trabajar como usted quiere; en que si tiene el dedo quebrado tendrá que ir al médico y que esto casi siempre es muy caro; y que entonces tendrá problemas con su presupuesto, justo cuando querí­a hacerle un buen regalo a su novia...
Este es un buen ejemplo de encadenamiento de asociaciones negativas.
Como se ve, estos pensamientos son absolutamente agregados al hecho de haberse golpeado un dedo con el martillo y sentir su dolor.
    Como queda claro entonces aquello no es más que el producto de un proceso mental equivocado. Un agregado mental que está de más, que es prescindible.
¿Lo ve usted? Es perfectamente posible vivir sin que esta cadena de asociaciones negativas tenga lugar. Liberarse.
    Sólo recuerde y dígase: todo esto sucede en mi mente y no en la realidad. Tómelo si quiere como un vil engaño de su mente indisciplinada, especí­ficamente de su intelecto donde uno, en forma errónea, vive la mayor parte del tiempo reduciendo toda la existencia a su dominio.
    Dicho sea de paso, hay que comenzar a entender que reducir la vida al plano del intelecto es condenarse a vivir una vida disminuida, un grave error. Cosa ésta que uno hace sin darse cuenta, desperdiciando la vida, identificándose con ilusiones la mayorí­a de las cuales son negativas, violentas, depresivas, infernales.
    En resumen: Las emociones negativas existen sólo si usted les permite la existencia. Solo si usted no está atento para detenerlas en el momento preciso que se empiezan a formar. Sólo si usted insiste en creer que ellas son inevitables y no hace el esfuerzo por descubrir y comprender su condición de mero agregado psicológico, prescindible.
    En ese caso usted es ví­ctima de las emociones negativas. Cuando se deja llevar por ellas y no les pone atajo. Primeramente poniendo mucha atención y voluntad y, después con el tiempo y la práctica, con la simple y profunda comprensión de que éstas no sirven para nada, sino para perjudicarnos la existencia. Para impedirnos ser personas sencillas y felices...
¡Libérese!

El síndrome de alineación parental

La manipulación a los hijos: El síndrome de alineación parental


Se le denomina "Síndrome de alienación parental" cuando uno de los padres influye, a través de la manipulación, en sus hijos para que rechacen al otro progenitor tras el divorcio.

Es común escuchar sobre casos de papás o mamás que después de separarse de su pareja comienzan a fomentar en sus hijos odio, aversión y resentimiento contra el padre ausente provocando daños psicológicos en el niño. Esta manipulación es considerada como una forma de maltrato infantil.

Más allá de la moral y la ética que pueda ponerse en juego al hablar mal sobre otra persona, manipular a un niño en contra de su papá o mamá le impide llevar una vida normal, hace que el niño tenga una visión distorsionada de la realidad y puede perjudicar sus relaciones interpersonales actuales y futuras.

Además, se le priva al niño de tener una imagen materna o paterna sana, de relacionarse normalmente con el padre alienado y puede afectarle para llevar a cabo su rol de padre cuando sea adulto y desee formar su propia familia.

El síndrome de alineación parental o SAP, que afecta tanto a los hijos como al padre alienado, puede ser provocado por la madre o por otros familiares como tíos, abuelos e, incluso, una nueva pareja.


Cómo detectarlo

Entre los signos que pueden indicar que existe el Síndrome de alienación parental están si uno de los padres:

  • Constantemente se desvaloriza al padre ausente delante de los hijos, haciendo hincapié en situaciones ajenas a sus responsabilidades como papá.
  • Ridiculiza los sentimientos y el afecto que sienten los niños por su padre o madre.
  • No permite que los niños convivan con el otro progenitor.
  • Dice mentiras sobre el padre ausente.

También puede detectarse en los niños, si estos:

  • Utilizan palabras o frases propias de un adulto al hablar mal de su padre.
  • No saben explicar o dar justificaciones concretas sobre por qué rechazan u odian a su papá.
  • Hablan sobre situaciones que no han pasado y creen recordarlas.

El síndrome puede manifestarse con tal gravedad, que los niños y los padres pueden sufrir la ausencia del otro como si hubiera muerto o jamás haya sido amado por él.


“Yo apuesto a la inteligencia del autista”

ENTREVISTA AL INVESTIGADOR CANADIENSE LAURENT MOTTRON

“Yo apuesto a la inteligencia del autista”

El autismo no es una enfermedad, sino un modo diferente de procesar la información: así lo sostiene, luego de una experiencia de 20 años, el canadiense Laurent Mottron. En diálogo con Página/12, el prestigioso investigador explicó por qué “es central convencer a la familia y a los maestros de que un niño autista puede lograr el más fino nivel de desarrollo”.

Por Carolina Duek

“Cuando nos enfrentamos a un niño autista tenemos que apostar a su inteligencia”, sostiene Laurent Mottron, quien desde hace más de 20 años investiga el tema en el Hospital Rivière des Prairies de Montreal, Canadá, que fundó y dirige. Sus investigaciones sobre percepción, memoria e inteligencia en el autismo lo condujeron a un nuevo enfoque. Sostiene que los niños autistas poseen habilidades especiales, que la familia y el entorno deben fomentar. “Lo que nos interesa es convencer a la familia y a los maestros de que se puede intentar lograr el nivel de adaptación más fino, desarrollar sus potenciales”, sostiene Mottron. El destacado especialista visitó la Argentina, donde dictó una serie de conferencias.
–¿Cuál es el enfoque de sus estudios sobre el autismo infantil?
–La mayoría de mis trabajos se refiere al procesamiento de la información en el autismo. Lo hacemos a través de la observación de sus conductas en lo visual, lo auditivo, lo verbal y también lo no verbal, como por ejemplo la discriminación de sonidos o las dimensiones físicas del espacio y objetos que rodean a la persona. Otra manera de ver cómo procesan la información es a través de las interacciones sociales, como el reconocimiento de rostros y voces familiares, y la relación con sus pares. Esto último es de interés especial porque el autismo suele ser definido como una dificultad primaria en el procesamiento de la información social. Sin embargo, desde hace 20 años, la mayoría de mis trabajos están dirigidos a demostrar que el autismo no es un problema primario en el procesamiento de la información social, sino que su conducta social es el resultado de un modo distinto de procesar la información.
–¿De qué modo la conducta social puede derivar del procesamiento de la información?
–Nuestras primeras investigaciones mostraron que los autistas funcionan de manera diferente en varias áreas cognitivas no sociales. Teniendo en cuenta que los seres humanos somos seres sociales, las pequeñas diferencias que pueda haber en el procesamiento se hacen muy visibles en la interacción social. Lo que encontramos es que esta diferencia en el procesamiento va generando una cadena, y lo que uno ve en el comportamiento social es un efecto –subraya Mottron– de esta cadena. Así como, por ejemplo, en la diabetes existe un gen que altera el primer funcionamiento y lo que uno ve como resultado, al final de la cadena, es la enfermedad, en el autismo pasa algo similar. La conducta de los autistas es el resultado de las diferencias en el funcionamiento de la cadena, generadas por una forma diferente de procesar la información inicial. Así planteada, mi investigación llegó a un punto complejo, donde tuve que asociarme con otros grupos de investigación para ver los correlatos físicos o neurofisiológicos de los hallazgos en el procesamiento. Estos hallazgos me ayudaron a encontrar conocimientos sobre la base de la inteligencia en general.
–¿Qué entiende por inteligencia?
–Para responder sobre esto, hay que tener muchos recaudos. Considerando que el 75 por ciento de los autistas tiene retraso mental, en la mayoría de las investigaciones científicas que se han hecho sobre autistas de alto funcionamiento se estudiaba el 25 por ciento restante; se consideraba que aquel 75 por ciento era muy difícil de estudiar. Nosotros utilizamos un tipo de test de inteligencia no basado en el lenguaje, el test de Raven, justamente para evaluar a autistas que habían sido considerados con retraso mental según el test de Wechsler: esto nos permitió medir la inteligencia en otras áreas, sin que los resultados sobre el nivel de inteligencia se viesen reducidos por las grandes dificultades verbales que tenían muchos de ellos. Pudimos encontrar que sus habilidades se elevaban, daban muy por encima de lo que hubiéramos pensado. El personaje de la película Mi pie izquierdo no podía escribir con la mano, pero cuando lo hacía con el pie demostraba su real nivel de inteligencia.
–¿Cómo prosiguió la investigación?
–Esos hallazgos están siendo replicados en grupos de autistas puros, es decir, sin otros problemas neurológicos. Los resultados muestran que, cuando se sobrepasan las dificultades verbales, los niveles son más altos en aquellos autistas que no tienen enfermedades neurológicas, los cuales representan el grupo más importante. Es fascinante, porque tratamos de trasladar los resultados de los tests a estudios de resonancia magnética funcional y de encontrar los correlatos de inteligencia en este modo diferente de procesar que tienen. En la elección del modo de medición es muy importante tener en cuenta que son personas; uno no puede ignorar sus particulares formas de procesar o sus destrezas. Desde el punto de vista ético, es importante desarrollar los trabajos sobre inteligencia tomando en cuenta que las personas no pueden ser jerarquizadas en base a un prototipo. Por mi parte traté de estudiar, en los distintos subgrupos de autistas, cómo era su inteligencia. Dejando de lado por un momento al grupo de autistas con enfermedades neurológicas, hay otra proporción, sin compromiso neurológico, en quienes evaluamos su forma diferente de funcionar.
–¿Cómo es, de acuerdo con estas investigaciones, su propuesta de trabajo?
–Cuando nos enfrentamos a un niño autista tenemos que apostar a su inteligencia. Al observar las conductas repetitivas y las grandes dificultades para comunicarse que tiene un niño autista de dos a cuatro años, uno tiene que tener en cuenta que, sin embargo, puede estar realizando un procesamiento lateral. Mientras demuestra una conducta que parece meramente repetitiva, puede estar atendiendo a un cuento que se les presente: pero no nos pueden demostrar ese procesamiento. Y su forma de jugar puede parecer totalmente diferente de la de los niños típicos: no parece interesarse en lo novedoso, lo cual es habitual en los niños, sino en las formas de utilizar cada objeto. Por ejemplo, si a un chico que no es autista le damos una varilla, puede quebrarla, pegarnos con ella, esconderla en algún lugar. El chico autista, si está interesado, por ejemplo, en lo que da vueltas, la hará girar, y de este modo va a filtrar su visión: clasificará las posibles formas de dar vueltas en distintas maneras y hará girar todos los objetos que pueda, también esa varilla. Un chico típico también puede estar interesado en esas cosas, pero jugará en una perspectiva más social; hará girar el objeto para que uno lo mire. Las formas de jugar son diferentes en el sentido que los autistas eligen primero una dimensión determinada de juego y éste es otro modo de aprender. El chico autista utiliza categorizaciones o perspectivas que señalan otro modo de procesar. Será exitoso en procesar de esa manera el mundo, en la dimensión en la cual es sistemático.
–¿Cómo es el trabajo con el entorno del niño?
–El trabajo principal es convencer a la familia de que el chico está haciendo efectivamente todo ese trabajo. Lo que nos interesa es convencer a la familia y a los maestros de que se puede intentar lograr el nivel de adaptación más fino, desarrollar sus potenciales; enseñarles que no sirve romper sus formas de ver las cosas sino aprovechar la forma de procesar para llevarlos para adelante.
–¿Cómo es la devolución a la familia?
–Les decimos a los padres que no tienen que asustarse por el hecho de que los chicos autistas no entiendan el modo en que ellos les expresan sus emociones. Es mejor que los abracen lentamente, que no se les tiren encima, y quizá ser menos expresivos, para que de a poco ellos puedan comprender la emoción y acercarse. La mayoría de los padres de un hijo autista, como ven que funciona diferente, terminan dejando de hacer todo lo que harían con un chico típico. Por ejemplo, cuando alguien besa a su hijo, espera que devuelva el abrazo, que sea recíproco. En los niños autistas, cuando son chiquitos, eso no sucede y muchos padres se desalientan porque creen que no tienen emociones, que no sienten. Es similar a lo que pasa cuando uno habla con un sordo y éste no contesta; no es que no sienta, sino que no puede codificar lo que uno le está diciendo. En el caso de los autistas, a ellos les cuesta codificar los modos que tenemos nosotros de expresar las emociones.
–¿Hay rastro orgánico en el autismo?
–Hay consenso en la ciencia en cuanto a que el autismo tiene origen genético. Estas atipicidades genéticas son de dos tipos fundamentalmente que resultan de la misma expresión. En un grupo existe una predisposición familiar; éste no es el grupo más grande; uno en veinte chicos autistas puede tener un hermano o hermana con autismo. Y, a raíz de las mutaciones genéticas, puede suceder también que el autista que uno vea sea el primero en la genealogía familiar. El grupo de autismo primario, sin enfermedad neurológica, tiene un origen genético.
–¿Qué futuras investigaciones tiene previstas?
–El trabajo de los próximos cinco años será sobre los correlatos neurofisiológicos y de neuroimágenes que tiene ese modo diferente de procesar, hallado en los estudios previos. Incorporamos en esto una gran cantidad de colaboradores especializados en autismo, particularmente a personas autistas como investigadores. Esto es porque los autistas tienen un modo de procesar más sistemático y estructurado, por lo cual son buenos científicos. Recientemente se le otorgó un Premio Nobel de Economía a un autista. En matemáticas, dos personas autistas recibieron premios equivalentes al Nobel. En este momento, integran nuestro equipo cuatro personas con distinto grado de autismo; lo que aportan a las investigaciones tiene un valor incalculable. Una de ellas, Michelle Dawson, proviene a su vez de una familia de científicos. Claro que es buena, no simplemente por ser autista, sino que su autismo, combinado con su gran inteligencia, la lleva a procesar la información de una manera que está por fuera de las normas. Ella sola multiplica la producción del laboratorio.

NUBE NEGRA O NUBE BLANCA

NUBE NEGRA O NUBE BLANCA
 
Existen personas que piensan que todo les sale mal. Adonde quiera que van, las desgracias ocurren:
las máquinas se descomponen; las hostilidades y el maltrato les procuran; las gallinas no ponen;
las armas para defenderse fallan; se busca un candidato para correrlo del trabajo y los eligen a
ellos; salen y los asaltan, y todo lo desafortunado que puede suceder, les sucede.
 
¿Son estas situaciones realistas?
 
¡Sí, son muy realistas! Pero lo más triste es que exista la creencia en muchas de estas personas de que se trate de un lance irónico del destino que quiere arruinar su vida. El destino no te lanza nada, se trata de tu propio pensamiento y la ley de  atracción que hay en él.
 

     Científicamente existe un principio llamado "entropía".
En sentido meramente simbólico, parece que muchas personas se deslizan en una conciencia entrópica al sintonizar sus pensamientos con el pensamiento negativo del mundo. El infortunio y la desdicha siguen al infortunio y la desdicha, bajo este síndrome de la nube negra.
 
Sin embargo aquí te presento lo mejor: Esta cadencia ¡puede ser invertida! ¿Cómo? Literalmente con una Nueva Conciencia.

Es interesante que cada vez hay más evidencias en la vida de un principio científico distinto: la "sintropía", a través del cual las formas tienden a  alcanzar niveles más y más altos de organización, orden y armonía dinámica.

¡Todos la llevamos dentro! Sólo es cuestión de  atreverse a reclamar nuestra esencia mediante una conciencia sintrópica al dejar que nuestras mentes y nuestro corazón permanezcan en Dios.
 
En esto creo.

Cuando estás a cargo de tu mente haciéndote conciente de la calidad de tus pensamientos, cuando eliges cooperar con la vida en vez de ir en contra de ella, cuando eliges ser positivo y amoroso, te sientes seguro.
Entonces estás bajo la "nube blanca".
 
En esta Nueva Conciencia, la sintropía hace su hermosa obra: los lugares del estacionamiento aparecen frente a ti cuando llegas a un lugar, tiene descuento aquello que necesitabas comprar, hasta la gente con maldad hace una excepción y es buena contigo, el empleo que buscabas aparece frente a ti, las promociones llegan, recibes un dinero de sorpresa, se te ofrece un jugoso negocio que te abrirá más puertas de abundancia, conoces a la persona ideal para que te ayude en tu crecimiento, etc.
 
A estos momentos bajo la nube blanca mucha gente le llama "una vida de encanto".
Y realmente no se trata de ninguna "suerte", sino que es ni más ni menos la manifestación de tu propio estado de conciencia.

Llega un momento en la vida en que te das cuenta que la suerte no es algo que se encuentra, sino algo que se desenvuelve desde dentro de ti.
 
Sucede un incremento en tu estado de conciencia cuando te llegas a dar cuenta que no se trata de buscar la buena suerte, sino que descubras que tú eres la buena suerte misma. 
 
Estas bajo la nube negra o bajo la nube blanca dependiendo enteramente de ti. 
Saber esto es sublime y liberador. Ya que no hay que angustiarse por vivir bajo una nube negra como si ella se ensimismara contigo, sintiéndote víctima de su gusto por ti.
No, no es así.
 
La nube, negra o blanca, no te sigue por su propia voluntad, te sigue porque las atraes con tus propios pensamientos.
Acéptalo de una vez por todas: tu propia prosperidad o carencia de ella es tan sólo un reflejo del nivel de tu pensamiento. A la mente insensata le cuesta trabajo aceptar esto.

Preocuparte por algo, te aleja de la abundancia.
Quizá con esta simple y poderosa frase comprendas por qué no fluye la abundancia hacia ti.
Tú la estás bloqueando.

Te recomiendo que, en lugar de insistir en lo difícil que están las cosas para ti, ¡ vuélvete hacia ti y descansa en tu centro, ahí empieza la seguridad y abundancia !
 
Cuando mantienes una Nueva Conciencia de optimismo en tu vida, pase lo que pase en ella, y así te transformas en un incurable y testarudo entusiasta hacia la economía y Abundancia en general, a pesar de lo que puedan decir todos los que se dedican a pronosticar desastre, tú llevas la nube blanca sintrópica a tu mundo y así, la expandes en el mundo.
 
Te conviertes en alguien con quien todo el mundo quisiera estar, con quien todo mundo quisiera conversar, con quien todo mundo quisiera tener de amigo. Te vuelves una influencia positiva y sumamente contagiosa para una condición de Abundancia en general y para todos. En un sentido muy, muy, muy real, ¡haces la diferencia!

Elije vivir bajo la nube blanca de Nueva Conciencia. Te desenvolverás en la vida observando claramente cómo todas las cosas se acomodan y funcionan para tu bien. Descubrir esto es más que asombroso e indescriptible. Aún la despedida de un empleo o la terminación de una relación resultará ser lo mejor que jamás haya sucedido; a medida que despiertes te darás cuenta de estas bendiciones.
 
Como dice Thoureau, avanza en la dirección de tus sueños y trata de vivir la vida que siempre has imaginado y en el momento en que menos te lo esperes, te encontrarás viviendo como lo imaginaste.
 
Leyes nuevas, universales y más poderosas se establecerán a tu alrededor surgiendo desde tu interior.
Descubrir este poder, será una indescriptible...
¡Emoción por Existir!
 
La felicidad es un bien que se multiplica al ser dividido.

Los beneficios que cantar aporta al organismo

 

Los beneficios que cantar aporta al organismo


El ser humano es un ser social por excelencia, por eso, la capacidad comunicativa no debe ser restringida en lo más mínimo, sino que, por el contrario, se debe fomentar si queremos mantener alegre el corazón y curar algunas enfermedades.
Aunque los efectos benéficos del canto recién comienzan a estudiarse, un número cada vez mayor de médicos afirma que puede ayudar a curar muchos males y los especialistas recomiendan cantar con regularidad.
Gertraud Berka-Schmid, psicoterapeuta y profesora de la Universidad de Música y Arte de Viena, señala que investigaciones recientes indican la necesidad de que el canto sea recomendado, e incluso recetado, por lo médicos.
La especialista critica la privación del canto ejercida por algunos padres y maestros, ya que prohibirle a los niños cantar es privarlos de su capacidad de personificación, de hacerse persona. Además, se coarta su vitalidad y la posibilidad de vivir la experiencia del sonido.
La psicoterapeuta define cantar como la respiración estructurada que explica el efecto fisiológico de la respiración profunda, abdominal. Al cantar, dicha respiración se mantiene y, según la médica, se convierte en un masaje para el intestino y en un alivio para el corazón.
Dado que esa respiración suministra aire a los pulmones permite impulsar y favorecer la circulación sanguínea, mejorando al mismo tiempo la concentración y memoria.
Al reforzar la actividad de los nervios parasimpáticos, el canto compensa la actividad nerviosa simpática del organismo y proporciona tranquilidad, lo cual es una cura fundamental para los males que se viven hoy en día tan asociados a la vida agitada y el estrés contemporáneo.
También, favoreciendo la relajación se refuerzan las defensas del organismo para que el cuerpo refuerce sus capacidades de autosanación y pueda resolver trastornos de sueño, enfermedades circulatorias y el síndrome "burn out" o "estar quemado".
El canto, además de ser una de las formas más antiguas de expresión del ser humano, permite descargar energías malignas y  decirle adiós al estrés que si, por el contrario, quedara contenido en el organismo favorecería el desarrollo de enfermedades.
En mi opinión cualquier actividad artística o recreativa en la cual nosotros podamos mostrar nuestras habilidades y liberar nuestros dotes de artista contribuye favorablemente para la salud. Además constituye una buena forma de alejarnos de los problemas cotidianos y de las presiones habituales.