lunes, 5 de septiembre de 2011

Educación para la Salud Sexual. Educación Especial

Educación para la Salud Sexual
 Educación Especial
 
El objetivo central de la educación sexual es el logro de conductas adecuadas.
En 1975 se habló en la OMS de tres nociones básicas en el concepto de sexualidad sana.
1-La aptitud para disfrutar de la actividad sexual y reproductiva dentro del marco de la ética social y personal.
2-La ausencia de factores como la vergüenza, culpabilidad, creencias infundadas, que inhiban la actividad sexual reproductiva.
3-La ausencia de trastornos orgánicos o deficientes
 
En el trato de niños y adolescentes con déficit neurológicos y capacidades especiales se hace evidente la demanda de padres y, educadores, acerca de cómo actuar frente a las conductas sexuales manifestadas en diferentes oportunidades, ya sea en el ámbito hogareño como institucional, para lo cual es necesario por parte de los docentes capacitarse en el campo de la Educación Sexual, para poder orientar a los padres y a los niños y adolescentes a su cargo.
Nosotros pensamos que deben ser los propios docentes de cada centro de Educación Especial el que, tras haber recibido formación acerca de Educación Sexual, realice la tarea de orientación ya tiene un mayor conocimiento acerca de las necesidades y capacidades de sus alumnos.
El camino adecuado es organizar un plan de intervenciones basado en los intereses e ideas de cada docente /profesional que realice el curso, lo que se    tendrá en cuenta permanentemente.
No es cierto que la sexualidad sea de manera generalizada un tema tabú, del que no se habla en casa, o en el ámbito educativo, pero si es cierto que se debe estar informado y poseer las herramientas adecuadas para realizar intervenciones efectivas.
En el desarrollo de este proyecto hemos tenido en cuenta las siguientes preguntas
 
¿En chicos con éstas características, llegada la adolescencia, hay confusión sexual?
¿Cómo actuar frente a una situación de masturbación?
¿Cómo hace una docente cuando las autoridades de la escuela en que trabaja no se quieren tocar temas referidos a la sexualidad?
¿Es cierto que por solo abrazar a un adolescente con capacidades especiales lo puedo excitar?
Estoy en clase y veo a un chico tener una erección.¡qué debo hacer?
¿Es posible qué tengan parejas estables?.
¿Se puede o se debe enseñar a disfrutar de la sexualidad también a los adolescentes con capacidades especiales?
 
Estas y otras dudas suelen plantearse docentes de educación especial. Para quienes trabajamos en Educación Sexual son excelente material de trabajo. Y es nuestra propuesta trabajar éstas y otras dudas que surjan a lo largo del curso..
El programa de Educación Sexual que nosotros desarrollamos tiene como ejes fundamentales, no sólo el aportar información o borrar mitos, sino trabajar con las actitudes, y fomentar la asertividad.
 
Una de las ideas fundamentales que recorre nuestro programa es que la sexualidad no tiene por qué estar centrada en la genitalidad, que podemos disfrutarla con todo el cuerpo. Intentamos valorar como relaciones sexuales plenas y satisfactorias las relaciones no coitales y coitales..
Pensamos pues, que debemos dar una formación a los docentes y profesionales para que puedan estar informados de cómo orientar con el mayor grado de conocimientos a adolescentes especiales y a sus padres y/o cuidadores, que los primeros puedan actuar y desarrollar su vida sexual con responsabilidad y seguridad.
Los niños y las niñas con alguna discapacidad física no tienen por qué ser tratados de manera diferente que los demás: la sexualidad en ellos se desenvuelve del mismo modo que en el resto de los niños. En todo caso, el empeño ha de centrarse para que, precisamente, en el aula y en la escuela puedan tener las mismas condiciones: que no se les excluya, sino que teniendo en cuenta las particulares limitaciones de cada uno, se busque la forma de integrarlos. Estos niños y niñas necesitan una mayor cantidad de experiencias y un esfuerzo extra de sus padres y maestros para poder adquirir dichos esquemas, pues, precisamente, su discapacidad bloquea esos procesos de generalización que permiten que los demás niños si puedan adquirirlo. Así , si resulta importante una educación sexual integral para los niños que no presentan discapacidad mental, con más razón resulta indispensable una educación que ayude a asumir y comprender de manera positiva su sexualidad a los niños con capacidades especiales .
Hay que considerar que en ellos se presentan una baja autoestima, un débil control de los impulsos, una baja tolerancia a la frustración, una escasa compresión y, en consecuencia, que todos estos factores los conducen a la búsqueda de la gratificación a través de las sensaciones placenteras. Si la educación sexual no se inicia desde la infancia será muy dificultoso hacerles entender, cuando lleguen a la adolescencia, que lo que se busca es evitar que se hagan daño
Es fundamental hacerlos concientes de que existen conductas públicas y conductas privadas, que con las públicas ha de tenerse cuidado de no ofender ni agredir y que hay otras que sólo deberán hacerse en privado; aunque estas últimas no por ser privadas puedan atentar contra la propia salud.
Es muy importante que quienes presentan déficit mental comiencen desde la infancia a distinguir las conductas privadas de las conductas públicas y, muy especialmente, en función de la sexualidad; de lo contrario-como ya se ha dicho-resulta muy difícil lograrlo en la adolescencia, cuando la necesidad sexual irrumpe plenamente. Si se consigue inculcar en estos niños y niñas los conceptos de conductas públicas y conductas privadas (sin agredirlos por manifestar su curiosidad sexual, respetándolos por manifestar sus inquietudes) estarán en mejores condiciones de enfrentar las demandas sexuales que aparecen en la adolescencia.
Sabemos que los padres de niños o niñas con capacidades especiales suelen atravesar por varias etapas: negación (no aceptan que su hijo o hija tenga esa discapacidad), rechazo, duelo y aceptación. Es importante que maestros y maestras ayuden a los padres de familia o los canalicen con un especialista para que superen dichos sentimientos, pues si a la discapacidad mental se suma la carencia de afecto, podrían ocasionarse en el futuro de esos niños y niñas conductas sexuales difíciles de controlar.
En algunos de los adolescentes con capacidades especiales no suelen darse las preocupaciones que aparecen en los otros adolescentes: no los inquieta la aparición de los caracteres sexuales secundarios, ni su identidad, pues al no llegar a la etapa en que se consiguen las operaciones formales no se redescubre ni conquista la capacidad crítica. En ellos, el problema principal será no haber conseguido un autocontrol, pues las necesidades sexuales tienden a ser actuadas espontáneamente, sin ningún control moral. De ahí la especial importancia de brindar una específica educación sexual desde la infancia a quienes presentan déficit mental, y lo indispensable de que hayan aprendido la frontera entre las conductas privadas y las conductas públicas antes de que lleguen a la adolescencia.

Prof. María Marta Castro Martín
 

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